Sensodanza en el Teatro de las Artes (apuntes de un espectador)

Por Fabián Guerrero en Cafe Müller
Thursday, 21 February 2013 02:16

DE LA LOCURA A LA REDENCIÓN

 

 

Tocó a la Ciudad de México recibir el Live Performers Meeting. Festival internacional especializado en performance, mapping y video instalación, entre otras cosas, y que abrió su programación por vez primera a la danza contemporánea.

En este marco, la compañía Sensodanza Experimental fue la encargada de azotar el Teatro de las Artes del CNA.

Ahí adentro, los Cuerpos del subsuelo emergieron para tomar el escenario. Arrastrándose, reptando desde las butacas hasta el proscenio.

Comenzó la danza y con ella el reto. Sensodanza nos encara, sacude y cuestiona con la violencia de los cuerpos, mediante el ritmo de rodillas impactando el piso, y no puede ser de otra manera: los cuerpos regresan a la luz con ira. Siguen reptando, se levantan y una fuerza extraña las azota de nuevo contra el suelo. Escala la violencia y ésta se vuelve locura y búsqueda.

A las cuatro intérpretes principales se agregaron tres mujeres vestidas de blanco –aquí la coreografía se tornó un tanto atropellada debido a que una gran mesa partía el escenario horizontalmente, reduciéndolo a unos 3 o 4 metros de profundidad, lo que dificultó el desenvolvimiento del grupo que por momentos parecían amontonarse-. De esta manera, teníamos dos grupos de bailarinas que en el contexto de la obra parecían desenvolverse en dos tiempos y espacios diferentes. No como opuestos sino como complementos, es decir, uno como consecuencia del otro. Unas explicaban la realidad de las otras.

En el fondo, el mapping de Carlos Xi daba atmósfera y complementaba una música que se tejía en los límites de la cordura y la razón. Dos temas en las imágenes: la descomposición (representada por gusanos y moscas) y la locura (sugerida por un viejo edificio que regresaba casi obsesivamente). En medio de esto y bordando estos temas, la geometría, los elementos primarios, la constitución fundamental de los cuerpos, tanto vivos como muertos. En ocasiones parecía que la coreografía y el mapping no se complementaban del todo y competían por la atención de la audiencia que casi llenó el teatro; sin embargo, la obra avanzaba bien.

El obstáculo de la mesa se resolvió rompiendo el escenario. Las mujeres de blanco avanzaron hacia las butacas, lo que causó azoro y sorpresa. Ahí se desarrolló un conflicto íntimo, una lucha interna a los pies del público y comenzábamos a comprender: la fuga hacia el mundo propio, la lucha contra la deshumanización y el deseo de trascenderla. Locura, muerte y redención por la violencia, según mi interpretación, nos propuso Sensodanza aquella noche.

Frente a nosotros teníamos tres niveles de observación: butacas, escenario y pantalla que simbolizaban los tres temas desarrollados. Por momentos habían demasiados elementos para la audiencia, lo que volvía vertiginosa la experiencia y un poco más complicada de digerir. El volumen en su punto más alto y los personajes, ya todos arriba, buscando, y encontrando la redención.

Así llegó a su fin esta danza que busca incomodar, que se arriesga, que deja la piel y la salud en el escenario. Una propuesta ante la que no puede haber indiferencia.

www.sensodanza.com

 

Fotos tomadas de LPM Live Performers Meeting (facebook) y Sensodanza (facebook).

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